Hoy quiero reivindicar que no hay nada como llamar a las cosas por su nombre. ¿Puede una silla llamarse simplemente “silla”? ¿O una cama de madera llamarse “cama de madera”? Yo creo que sí. No hace falta que las empresas pongan a sus productos nombres raros imposibles de pronunciar que no hacen otra cosa que complicarnos la vida y crear situaciones surrealistas. Si alguien os dice que os invita a tumbaros en el Karlstad o a buscar un Skänka en la Faktum no penséis que tiene un problema en la boca, su problema es que ha sucumbido a la cultura del gigante de ojos azules.
Una amiga abrió hace poco una tienda de moda y para la decoración de una de las paredes alquiló los servicios de un graffitero. El resultado fue espectacular, le quedó tan bien que incluso la gente que no entra en la tienda se queda embobada mirando la pared desde el escaparate. El tío es un artista callejero con mucho talento y hablando con él le dije que me encantaba lo que hacía y me gustaría tener una obra suya en casa, pero el problema es que no tengo una pared grande donde pueda trabajar. Su respuesta fue clara “Si quieres te pinto un mueble”, ¡Claro! ¡Como no se me había ocurrido antes! De momento aún no he decidido qué mueble le voy a asignar, pero he estado buscando ideas y he encontrado cosas muy ocurrentes.
Cada día conozco a más gente que trabaja desde casa. Es una buena forma de ahorrarse un alquiler y evitar atascos para llegar al trabajo. Eso sí, también tiene sus contras, porque a la mínima que te despistas ha llegado la hora de comer y sigues en pijama. O viene el mensajero y le entregas el cubo de la colada en lugar del paquete que toca. Para llevarlo realmente bien hace falta separar el espacio de trabajo del resto de la vivienda. A ser posible, ubicando el despacho en una habitación individual que se pueda cerrar (si es con llave mejor) al terminar la jornada. Porque tampoco es plan que antes del postre nos acordemos de no sé qué y dejemos el yogur a medias para enviar un mail.
Supermans con calzoncillos a cuadros, caperucitas con bolsas en la cabeza, pájaros con plumas de papel y payasos con pelucas caseras… Este fin de semana el ingenio low cost se ha adueñado de los carnavales y ha demostrado que el buen humor puede con la crisis y todo lo que venga por delante. ¿Qué sentido tiene arruinarse comprando un disfraz si te lo puedes hacer en casa tranquilamente? Cualquier cosa sirve para salir a la calle y unirse a la rúa. Os dejo con mi ranking particular de brillantes ideas carnavaleras.
Salir del armario, encontrar un monstruo en el armario, ropa de fondo de armario, esconder un amante en el armario… Hay mil frases que contienen el nombre armario. Si lo pensamos un momento nos daremos cuenta de que esos cubículos con puerta son muebles con un “trasfondo” simbólico muy importante. Supongo que como su función es contener cosas eso da pie a que de su interior salgan mil historias fantásticas. ¿Habéis leído “Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario”?
Las cosas por su nombre Por Suecojones Hoy quiero reivindicar que no hay nada como llamar a las cosas por su nombre. ¿Puede una silla llamarse simplemente “silla”? ¿O una cama de madera llamarse “cama de madera”? Yo creo que sí. No hace falta que las empresas pongan a sus productos nombres raros imposibles de pronunciar que [...]
Decorar con graffitis Por Lowlita Una amiga abrió hace poco una tienda de moda y para la decoración de una de las paredes alquiló los servicios de un graffitero. El resultado fue espectacular, le quedó tan bien que incluso la gente que no entra en la tienda se queda embobada mirando la pared desde el escaparate. El [...]
El despacho en casa Por Suecojones Cada día conozco a más gente que trabaja desde casa. Es una buena forma de ahorrarse un alquiler y evitar atascos para llegar al trabajo. Eso sí, también tiene sus contras, porque a la mínima que te despistas ha llegado la hora de comer y sigues en pijama. O viene el [...]
Disfraces low cost Por Lowlita Supermans con calzoncillos a cuadros, caperucitas con bolsas en la cabeza, pájaros con plumas de papel y payasos con pelucas caseras… Este fin de semana el ingenio low cost se ha adueñado de los carnavales y ha demostrado que el buen humor puede con la crisis y todo lo que venga por [...]
Detrás del armario Por Suecojones Salir del armario, encontrar un monstruo en el armario, ropa de fondo de armario, esconder un amante en el armario… Hay mil frases que contienen el nombre armario. Si lo pensamos un momento nos daremos cuenta de que esos cubículos con puerta son muebles con un “trasfondo” simbólico muy importante. Supongo [...]
¡Vaya tela! Por Lowlita Siempre me han gustado las sillas y sillones forrados con telas originales. Investigando por el mundo he localizado marcas de mobiliario que realizan auténticas obras de arte forrando sus muebles con estampados únicos. ¿Les echáis un vistazo? Squint es una marca inglesa de prestigio que hace algo parecido al “patchwork sobre m […]
¡Un panel da para mucho! Por Suecojones Los paneles de madera de toda la vida pueden esconder en su interior la idea más revolucionaria. A simple vista, si os digo que un despacho de trabajo con mesa incluida ocupa tan sólo unos pocos cm de grosor pensaréis que estoy loco. O si os digo que puedo guardar [...]
Casas low cost: 30 días y 69.900 € Por Lowlita Se llama “QubicHouse Concept”, vale muy poco y está gustando mucho. Es una casa igual que cualquier otra y, como decía el anuncio del Dacia Logan, sus ventanas de saben y cierran, su interior es acogedor y es un hogar sostenible y tan confortable como el del [...]
:Mesitas bien pensadas Por Suecojones ¡Hola y feliz 2010 a todo el mundo! Tengo que reconocer que ya tenía un poco de mono de blog y de vuelta a la normalidad después de tantos días de comidas, cenas y de dormir a pierna suelta como un oso. Primero por diversión y después por obligación, porque pillé una [...]
Feliz menú low cost Por Lowlita En primer lugar muy, muy, muy feliz año a todo el mundo!!! Os deseo un 2010 low cost a tope, que todos aprendamos a consumir con responsabilidad, reaprovechando y reciclando más que nunca. Ojalá. Yo, por si acaso, durante estos días de fiestas he practicado la vida low tanto como he podido. Fin [...]